Antes y después de la rinoplastia en una mujer

La Rinoplastia u operación de nariz es una de las cirugías más demandas por parte de las mujeres. Sin embargo, se trata de una cirugía que provoca muchas dudas sobre el proceso y los resultados. De esta forma, son muchos los puntos a tener en cuenta, principalmente el porqué nos estamos realizando tal procedimiento. Se puede pensar que solo se hace por una necesidad banal, pero debemos ser conscientes que cuando no estamos completamente a gusto con algo en nuestro cuerpo y es algo notorio puede llegar a acarrear problemas de autoestima.

Los objetivos de una buena rinoplastia siempre será conseguir una nariz con un aspecto natural y armónica con respecto al resto de la cara.

Analisis previo a una rinoplastia

Antes los cirujanos estéticos decidían de forma unilateral lo que pensaban era la mejor opción para el paciente y realizaban tal procedimiento sin mayores solicitudes por parte del paciente. Sin embargo, las nuevas tecnologías y adelantos médicos han permitido que el paciente y el cirujano tengan una comunicación fluida para que así entre ambos puedan elegir el mejor tratamiento.

Es importante antes de cualquier cirugía tener una información clara y pertinente del procedimiento, el análisis gráfico convencional y el análisis 3D son una parte vital del proceso, pues te ayudarán a tomar la decisión  al ver exactamente cómo te verás después de la cirugía. Obviamente no es lo único a tener en cuenta ya que, aunque en manos de un cirujano plástico facial experto esta intervención es muy segura y tiene excelentes resultados, sigue siendo un procedimiento médico y como cualquier cirugía se puede complicar antes de empezar.

Puntos clave de una buena rinoplastia

Las complicaciones antes de la cirugía muchas veces son producidas por una mala planificación de la misma. Una rinoplastia es una cirugía personalizada, no existen dos iguales, es necesario analizar cada caso de forma específica y el médico debe estar pendiente de 3 puntos principales:

– La historia clínica que le dirá al doctor los antecedentes médicos y cirugías previas

– Una exploración de la nariz con un completo análisis para tener información sobre la técnica que se debe utilizar

– La comunicación debe ser fluida entre médico el paciente.

Una vez completas las dos primeras fases, viene el análisis fotográfico convencional mostrando las posibilidades disponibles para evitar malos entendidos. Actualmente durante las consultas, el médico dará una explicación de cada una de los procedimientos que se van a realizar, por qué y para qué son importantes. Es el momento ideal para realizar todas las preguntas que se tengan y recibir la información de las posibles complicaciones.

Cuidados Postoperarios tras la Rinoplastia

La rinoplastia no duele y en muchos casos no se necesitan analgésico alguno, claro está que toda persona es diferente y tiene una tolerancia al dolor variable. La ausencia de dolor se relaciona con la técnica quirúrgica, un buen cirujano respeta los diferentes tejidos y de esta forma evita la inflamación innecesaria, sin olvidar que el paciente debe tener unos cuidados básicos.

  • No existe taponamiento nasal de forma que la paciente podrá respirar desde el primer momento.
  • La operación de nariz no duele. Generalmente no es necesario tomar ningún analgésico durante el postoperatorio aunque depende del umbral del dolor que tenga cada paciente. Pero cualquier molestia cederá con un simple paracetamol.
  • Es recomendable el reposo durante las primeras 24h. Durante la primera semana también recomendamos no hacer deporte, pero puedes pasear e incluso trabajar si no realizas esfuerzos físicos importantes.

La cicatrización es muy importante, los puntos son retirados entre 6 y 8 días después de la cirugía, en ese momento la cicatriz ya es casi imperceptible. La hidratación por medio del aceite de rosa mosqueta es ideal, puede aplicarse una o dos veces al día durante 15 días. La protección solar no está de más, se recomienda aplicar protección de FPS50 en la zona tratada para evitar cambios de pigmentación.

Por último, fumar o beber alcohol provocarán efectos negativos, los químicos y el humo del tabaco retrasarán la cicatrización lo que aumenta el riesgo de complicaciones. Se recomienda no fumar ni 15 días antes de la cirugía y hasta un mes después de la rinoplastia. El alcohol por su parte tiene un efecto vasodilatador que prolongará la inflamación, se podrán beber pequeñas cantidades de cerveza o vino pasados unos 8 a 10 días después de la cirugía.

Si tienes más dudas y preguntas con respecto a la Rinoplastia u operación de nariz, consúltalas aquí